Hace algunos unos meses publicamos 3 puntos clave para elegir un buen reishi indicando algunos detalles que debe tener un reishi de calidad.  En este nuevo artículo nos vamos a centrar en otros 3 puntos claves,  pero esta vez son detalles que caracterizan a reishis fraudulentos, adulterados o de baja calidad.

Olores fresco e incluso florales

El aroma natural del reishi no es fresco y/o floral. Si encontramos un producto así desconfiemos del mismo.

Este aroma lo presentan productos que han sufrido previamente un proceso de extracción: los productores han extraído las sustancias activas más valiosas del mismo, para venderlas a parte y sacar mas beneficio, y lo que tenemos en nuestras manos son los restos de la extracción. Polvo de setas sin actividad.

A veces les incorporan aromas simulando el aroma natural de la seta, ya que esté se ha perdido en el proceso, pero otras veces queda así.

El reishi de la izquierda, envasado y vendido en España, presenta un pronunciado olor «complejo como a flores». Este aroma no es el del reishi. El de la derecha es reishi de MundoReishi. Véase también la diferencia de colores.

Para que este producto, residuo de extracción, presente actividad sobre el organismo y sabor amargo (el amargor es un parámetro que se utiliza para definir la calidad de un reishi) pueden adulterarlo con cafeína, que además de amargor aporta una actividad “energizante” sobre el organismo. Así el producto parece que «funciona».

Esta adulteración con cafeína también está presente en algunos tés del mercado1, que les eliminan las catequinas mediante disolución en agua caliente (decocción) y les añaden cafeína.

Sabores tostado y/o olor a café

El sabor a café no está presente en el reishi. Los sabores quemados y tostados tampoco.

Encontrar en un reishi estos sabores indicará que el producto está deteriorado por exceso de calor en algún proceso de la seta: desecación, trituración, molienda…

Si además de estos olores encontramos tonos grises o negruzcos, el daño en el reishi será enorme. Los colores negros se deben a que el exceso de temperatura a medio carbonizado la seta.

El reishi de la izquierda, encapsulado en España, está muy dañado por los procesos de secado o molienda: huele tostado y tiene colores y sabores quemados.

Si que hay excepciones. por ejemplo Ganoderma japonicum, un reishi que se vende como medicinal en zonas de oriente, tienen la seta de color negro de forma natural y no está deteriorada. Pero el polvo de Ganoderma lucidum, el reishi mas generalizado y estudiado, no presenta este color.

Un reishi de olores tostados y oscuro tendrá dañadas decenas de moléculas activas, habrá perdido casi todo el poder antioxidante, lo triterpenos y polifenoles muy degradados…. en fin. Que no será un producto que presente actividad.

Sabor a caldo de pollo

Con muchísima probabilidad un reishi que huela fuerte a caldo de pollo estará falsificado, es decir, no será reishi. El reishi apenas presenta olor a umami

Si el reishi está falsificado además del sabor es muy probable que el producto presente presente granitos de diferentes texturas y colores, como se ve en la imagen.

Este «reishi puro», con certificación ecológica, huele y sabe a caldo de pollo. Ya en la textura se dejan ver partículas que hacen sospechar.

La falsificación típica de los reishis «caldo de pollo» son salvados de cereales a los que se les incorpora saborizantes como glutamanto monosodico, inosinato disódico, etc. estas moléculas dan el típico olor y sabor llamado humami.

¿Porqué incorporan este sabor al reishi? Si hueles alguna vez una seta comestible desecada: un champiñón, una seta de cardo o un boleto, por ejemplo. Verás que de forma natural presentan este olor y sabor. Sin embargo un reishi puro apenas lo presenta, si lo detectamos pero para nada es su aroma principal.

Por ello si abrimos un producto etiquetado como reishi y presenta un olor pronunciado a caldo de pollo, seguro el producto es comestible (ha pasado todos los requisitos de sanidad, si no no estaría en la cadena de mercado), pero no esperemos que sea reishi.

Si no se detectamos olor a caldo de pollo pero al tomarlo con agua si se nota un fuerte sabor, es probable que la adulteración del producto sea sólo de una parte. Estando mezclado reishi con producto que no lo es o ser otra seta distinta.

Si tenemos un amigo o hijo de un amigo con un microscopio de juguete, pero que funcione, con un sencillo vistazo al microscopio se verá la falsificación. Aquí ponemos una foto de qué no debe verse:

El «reishi» anterior visto al microscopio (100 aumentos), coloreado con rojo de congo para mejora apreciación. Ester reishi parece salvado de cereal.

Consejos: Si hemos probando un reishi, cambiamos de marca y notamos que cambia muchísimo de sabor, es que alguna de las dos marcas que tenemos no es reishi.  Lo mismo si dentro de una misma marca comercial de buenas a primeras cambia de sabor. Eso se deberá a que el envasador a cambiado de proveedor, normalmente más económico, sin tener en cuenta al consumidor.

Nos gustaría aclarar una cosa: Muchas veces el envasador, con toda su buena voluntad, compra producto, lo envasa y vende sin verificar si lo que está distribuyendo es o no el producto que piensa que compró. La mayoría de las adulteraciones no las hace el envasador, las realiza un productor sin escrúpulos.

Aquí hemos comentado adulteraciones sencillas de detectar para el consumidor, que son la mayoría, pero a veces ni un envasador preocupado tienen los conocimientos para averiguar qué está vendiendo. Acabo con este ejemplo:

Este reishi puro ecológico, de fuera de España es 100% hongo Placilomyces hepiali, un hongo parásito de otro hongo medicinal denominado yarsagumba (Cordyceps sinensis). Probablemente al productor se le acabo el reishi y le vendio al envasador como tal Cordyceps sinensis, sin embargo este productor también estaba equivocado y lo que estaba produciendo era un parásito de la yarsagumba, el Paecilomyces hepiali. ¡Realmente sorprendente!

Si te ha gustado este artículo quizá te interese este: ¿Todos los reishis puros del mercado son iguales?

1- Tejero, J. , Gayoso, S. , Caro, I. , Cordoba-Diaz, D. , Mateo, J. , Basterrechea, J. , Girbés, T. and Jiménez, P. (2014) Comparative Analysis of the Antioxidant and Free-Radical Scavenging Activities of Different Water-Soluble Extracts of Green, Black and Oolong Tea Samples. Food and Nutrition Sciences, 5, 2157-2166.